viernes, mayo 26, 2006

EL CICLO VITAL DE UNA ORQUÍDEA

GERMINACIÓN DE LAS SEMILLAS:

Si únicamente atendemos a las condiciones de humedad, temperatura, insolación y tipo de suelo, (condiciones que bastarían en la inmensa mayoría de plantas) no seremos capaces de que nuestras orquídeas se reproduzcan. ¿que es lo que ocurre? ¿Qué otro factor hace que sea imprescindible para la germinación de las semillas?.

Las orquídeas se consideraron estériles hasta que en 1889, el botánico francés Noel Bérnard, descubrió que para la germinación era necesario el concurso de ciertos hongos presentes en el suelo. Estos hongos se unen simbióticamente (esta es un tipo unión entre dos seres vivos, en el que los dos obtienen beneficios), como las semillas carecen prácticamente de sustancias de reserva que permitan el normal desarrollo de raices y sus primeras hojas, es necesario la aportación de los nutrientes de forma externa. Veamos cómo ocurre este proceso.

Esta unión simbiótica se realiza através de lo que se llama micorrizas. Cuando la semilla encuentra en el suelo el tipo de hongo apropiado, este rápidamente rodea a la semilla mediante una maraña de hilos (hifas), los cuales funcionan como pequeñas raices que aportan las sustancias nutritivas y agua necesarias para el comienzo del desarrollo de la planta, por lo tanto el hongo actúa como un intermediario entre la semilla y las sustancias nutritivas del suelo. Esta únión va a ser permanente aunque la planta, una vez desarrollada sea capaz de alimentarse por sí sola. Esto es más evidente en el caso de especies, como el Limodorum abortivum, que careciendo de clorofila (por eso carece de hojas en su base), deben obtener las sustancias necesarias a través de su simbiosis con el hongo.

Una vez germinada, tras varios meses, la planta comenzará a desarrollar el primer tubérculo y el primer año sólo sera capaz de producir una sóla hoja. Durante los primeros años el tubérculo irá profundizando cada vez más en la tierra, hasta que alcance la profundidad suficiente que proteja, a la planta, de la desecación de las capas más superficiales del suelo.

FLORACIÓN:

Para que se produzca la floración, han de pasar al menos 3 años, durante los cuales la planta y su bulbo va creciendo. No todos los años florece la misma planta, especialmente en años con invierno y primavera secos. Ha de tenerse en cuenta que en la mayoría de los casos las plantas han de almacenar en un nuevo tubérculo las sustancias nutritivas necesarias para el desarrollo de la nueva planta para el año siguiente. Esto quiere decir que la mayoría de las plantas tienen dos o más tubérculos durante la época de floración: uno que será consumido para generar el tallo y las flores y otro(s) que permitirán el nacimiento de la una nueva planta para el año siguiente. De ahí el nombre de orquídeas: Orchis: del griego orkhis (testículos), por el parecido de los tubérculos con este órgano masculino.

POLINIZACIÓN:

Si hasta ahora nos han sorprendido las orquídeas, es en este proceso donde hemos de admirarnos de la capacidad de adaptación de este grupo de plantas. Los sistemas de polinización podemos agruparlos en 6 tipos de procesos:

1.- Orquídeas que simulan poseer néctar:

La mayoría de las orquídeas del Temple tienen un espolón, cada especie de un tamaño y color específico, sin embargo, ¡ninguna de las especies con espolón aportan néctar!. No obstante, los insectos reconocen estas estructuras una fuente de alimento, ya que en las flores de otros tipos de plantas si aportan néctar. Por lo tanto estas orquídeas engañarán a insectos como abejas, abejorros y otros tipos de himnópteros. Sin embargo, a pesar de esta estrategia el insecto es engañado temporalmente, por lo que tras visitar 2 ó 3 flores acaba abandonando la planta. Por ello no es difícil encontrar plantas en las que sólo poseen 2 o 3 ovarios fecundados. Otras formas de reforzar el engaño es mediante la emisión de aromas y el colorido de los labelos (rojos, blancos, rosas, violetas y cualquier combinación entre estos colores) y los centros de color o manchas y líneas que convergen hacia la entrada del espolón, que se han interpretado recientemente como marcas de guías de néctar.

La polinización se produce cuando el insecto en su ansia por alcanzar el supuesto néctar contenido en la espolón, roza los retináculos, que son dos pequeñas bolsitas que están compuestas de una sustancia pegajosa, de forma que a los pocos segundos quedan adheridos los polinios a la cabeza del insecto, los cuales serán transportados a otras plantas cerrando el ciclo de polinización.

2.- Orquídeas que poseen néctar:

Cuando las plantas poseen néctar, aunqque son las menos, el insecto permanecerá durante varios minutos y por lo tanto la posibilidad de fecundar flores de la misma espiga es mucho mayor que en el caso anterior.

3.- Orquídeas que simulan poseer polen:

Este caso se produce en orquídeas del género Cephalanthera, en las que en el labelo se simulan estambres de color amarillo anaranjado. Por ello hay insectos que intentan recolectar este polen, e incluso llegan a rascar la superficie del labelo. El insecto reconoce el engaño pronto, visitando sólo una o dos flores. El resto del proceso de polinización es similar a los casos anteriores.

4.- Orquídeas que imitan nidos de abejas:

Existen orquídeas altamente especializadas en imitar nidos de abejas. Estas plantas presentan flores de forma tubular, en el caso del género Serapias los sépalos están soldados junto al labelo, parte del cual cuelga, como una lengua. La Orchis papilonacea es una orquídea que además de simular poseer néctar, su labelo se adapta para formar nidos de abejas, no es por lo tanto raro que esta orquídea sea la de mayor presencia en el paraje de Fatimbuyar. Se da la circustancia de que en el interior de estas flores, a primera hora del día, la temperatura sea de 2 ó 3 ºC mayor que en el exterior. También se ha observado tras la descarga alguna tormenta, la frecuente ocupación de la O. papilonácea, por diversos himnópteros.

5.- Orquídeas que imitan insectos:

Hay algunas especies de orquídeas que no producen néctar y además carecen de espolón. ¿Cómo consiguen entonces atraer a los insectos para que las polinicen? Quizás estemos ante uno de los mecanismos naturales más extraordinarios y evolucionados del Reino Vegetal. En este caso se conjugan varios factores a tener en cuenta:

  • En la mayoría de los casos las flores emiten olores similares a los que producen las glándulas mandibulares de los insectos hembras.
  • Los insectos machos aparecen unas pocas semanas antes de que lo hagan las hembras.
  • El labelo de la flor tiende a imitar el dorso o abdomen de ciertos insectos, normalmente avispas y abejas. Este labelo suele tener un ápice de color carnoso, una zona central más o menos brillante y vistosamente coloreado y por último la pilosidad del propio labelo estimula al insecto para que intente copular.


Así que es el conjunto, de estas características, el que contribuye de forma decisiva a engañar (una vez más) al insecto. Estos machos tienden a permanecer durante largo tiempo sobre el labelo de las flores, durante esta “danza copulativa” el insecto rozará los retináculos, quedando los polinios adheridos a su cuerpo mediante una sustancia pegajosa. Dependiendo del tipo de insecto, estos polinios pueden quedar adheridos en el abdomen o en la cabeza del macho. Como el insecto va a realizar repetidas visitas en distintas flores y plantas, es fácil que restos de polen queden en la zona estigmática de cada una de las flores que visitan. El género de orquídeas que mejor desarrollan este mecanismo de polinización es el género Ophrys.

6.- Autogamia:

Existen algunas especies de orquídeas, que cuando la flor no ha sido polinizada por un inseccto y justo antes de marchitarse, recurren a la "autopolinización". Este es un mecanismo por el cual parte del polen presente en una flor puede llegar a entrar en contacto con la zona estigmática, de manera que una flor es capaz de fecundardse a sí misma.

DISPERSIÓN DE LAS SEMILLAS:

Las semillas se encuentran encerradas en el ovario de la flor, que ha sido polinizada. Este ovario va creciendo y aumentando de volumen conforme las semillas van desarrolllándose. Cuando estas alcanzan su madurez, el ovario se fisura longitudinalmente, dejando expuestas las semillas a los mecanismos de dispersión. Un ovario maduro, de las especies presentes en la zona del Temle, puede contener entre 1500 y 25000, semillas.

El viento es el mayor y mejor agente de dispersión de las semillas de las orquídeas. Si tenemos en cuenta, que estas pesan entre o,3 y 0,15 microgramos, no es difícil concevir que estas semillas sean capaces de recorrer cientos de Kilómetros. Esto ocurre, cuando las semillas son arrastradas a gran altura, por lo que serán capaces de permanecer durante un periódo de tiempo muy largo, en ambiente seco y bajas temperaturas. También es posible su dispersión aprovechando corrientes de agua dulce, ya que por supequeño tamaño, poeseen una gran flotabilidad. No obstante es un medio menos eficaz que el de la dispersión por el viento, pues las semillas pierden su capacidad de geminación, rápidamente, en embientes húmedos y cálidos.

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